El Mejor Ritual de Buena Suerte Para Año Nuevo y Fin de Año

Todos los años esperamos la víspera de Año Nuevo. Tenemos todo organizado, pero hay algunos detalles que no podemos olvidar, sobre todo si somos supersticiosos (o no, pero seguimos las tradiciones del «por si acaso»). Pequeños rituales que se repiten cada año y determinan cómo entramos en el nuevo año.

Y es siempre en esta fecha que hacemos un resumen de lo que ha sido del año, un balance entre lo bueno y lo malo. La mayoría de la gente se ha fijado nuevas metas para empezar bien el nuevo año y tratar de mejorar el año anterior.

En este caso te mostramos algunos rituales de buena suerte para año nuevo y fin de año, estamos seguros de que tendrás un próspero año nuevo poniendo en práctica estos consejos!

1. Decoración de la mesa

Debe haber tres colores en la mesa que dominen: blanco, rojo y verde. Puede ser el mantel blanco y poner hojas verdes de alguna planta, como el laurel, algunas ramas de perejil o un árbol. Estos pequeños detalles deben ser naturales, no de plástico o tela. O, simplemente, unas hojas de lechuga.

Podemos resolver el rojo con cintas de seda y cruzar la mesa con ellas. Pondremos una verde (para la prosperidad y el dinero), una roja (para el amor) y una amarilla o dorada (para la suerte en algunos concursos, en la lotería, en un negocio…). También podemos poner otro lazo azul, por la salud. Las hojas verdes estarán dispuestas alrededor de estas cintas.

2. La pieza central

Coloca tres velas: roja, blanca y dorada o amarilla, con la misma simbología de arriba. La vela blanca es un homenaje a las personas que no están con nosotros, para que las fuerzas positivas y su protección sigan ayudándonos. Deben ser encendidas al principio de la comida. A su alrededor vertemos unos granos de café, como símbolo de prosperidad, y azúcar moreno, para endulzar el amor y la suerte.

Deberían estar encendidas, porque traen mala suerte cuando están apagadas. Se colocan directamente en el mantel o en algunos platos pequeños para no manchar el mantel, pero no en un candelabro. No es cuestión de ponérselas como un adorno de lujo.

3. Los comensales

Antes de sentarse a cenar, cada comensal debe escribir tres deseos en un pequeño papel blanco, muy fino, que quiere hacer en el Año Nuevo. Deben ser deseos personales, no deseos para otros. Algo que te preguntas o pides para ti mismo. Doblas el papel y lo guardas cerca de ti durante la cena, por ejemplo en un bolsillo. Cuando vas a tocar las 12 campanas, tienes que estar de pie (si hay un niño pequeño, lo recoges), no lo recibes sentado o acostado.

Debes estar bien vestido, aunque estés en casa. Hay una vieja tradición según la cual no se puede empezar el año en zapatillas o descalzo, porque si lo haces, vas todo el año pisando con los pies equivocados. Cuando comes uvas tienes que usar zapatos elegantes y luego te los quitas si quieres. En ese momento, con el pie izquierdo nos ponemos la hoja de deseos.

Una vez hecho el brindis, se enciende el papel en la vela de lo que más necesitas: amor, prosperidad o pensar en seres de luz, para ayudarte a cumplir estos tres deseos. Lo quemamos en el aire y ponemos un cenicero junto a él para que las cenizas caigan. Si lo enciendes entero, obtienes los tres deseos.

4. Poner fin a la mala energía en la casa

Si estás en casa, hay un importante ritual para echar el mal de ojo si has tenido un mal año. Algunos llaman a una bruja para hacer una limpieza, pero en Nochevieja podemos hacerlo sin gastar un centavo. Todas las puertas del dormitorio se abren alrededor de la medianoche y una ventana. Incluso las puertas de los armarios y cajones, para que la energía negativa no se acumule.

Todo con una puerta. Y en cada habitación debe haber una luz encendida. A través de la ventana abierta, cuando las 12 campanas suenen, la mala energía y el mal humor que tuvimos durante el año desaparecerán.

5. Un brindis por la felicidad

Esa noche es la noche de los mejores deseos de la gente con la que compartes la cena. El brindis se realiza en un círculo. La persona más anciana de la casa o de cada mesa, en caso de que esté en un hotel o club, comienza el brindis (debe ser con alcohol y, si es posible, con burbujas) pidiendo la felicidad de todos.

Brindan con la persona a su derecha y, mirándola a los ojos, le desean felicidad o suerte. Este segundo hace lo mismo con el de la derecha. Por aquí hasta el final de la ronda. Se aseguran de que todo el mundo tenga prosperidad.

6. Encanto todo el año

Alrededor de las velas, puedes poner algunas monedas de cobre. Cuando se dieron las 12 campanas y nos comimos las uvas. Cada uno de los invitados puede tomar una hoja de laurel (ver punto 2) y una de las monedas y guardarla en su cartera durante todo el año. No se puede llevar a nadie que no haya estado en la mesa. Te traerá suerte y prosperidad todo el año, es como tener un pequeño amuleto.

También puedes tomar un billete de cinco euros con la mano izquierda (lo importante no es el valor monetario, sino el simbolismo), cuando estás tomando las uvas. Si no tienes manos, puedes ponerlas dentro de tu ropa, por ejemplo dentro de tu ropa interior, a la izquierda. Cuando termines, sostenlo junto a la hoja de laurel y/o la moneda y haz el amuleto.

7. Ropa interior roja

Si no tienes o no te apetece llevar ropa interior roja, por si acaso, compra una cinta de seda roja en la mercería, un metro o metro y medio. Lo llevas puesto en la cena de Nochevieja. Llevar algo rojo a nivel sexual te dará mucho amor y pasión, lo cual está relacionado con la actividad sexual. Para que te sientas muy amado y muy querido.

Si eliges la cinta, tienes que guardarla en el mismo cajón que tu ropa interior todo el año. La próxima Nochevieja, le prenderás fuego y arrojarás las cenizas donde fluya el agua.

8. Lentejas

Esta tradición italiana ha llegado al Vaticano. El 31 al mediodía comen lentejas. No es que los tomen de noche o los recojan con uvas, es la última comida del año y es un símbolo de abundancia. Come un plato de lentejas para no perderte la comida y la nevera y la despensa estén llenas.

9. Ducha de jugo de manzana

Para la primera ducha del año, toma un vaso de sidra y, antes de abrir el agua, deja que lo primero que se te caiga sea esa sidra. No te lo metas en el pelo, échatelo en el pecho, en la espalda… El jugo de manzana es un símbolo de abundancia, y si es lo primero que se vierte sobre uno mismo, es bueno que venga mucha abundancia.

10. ¿Cómo irá el año?

Cuando la cena y la fiesta terminan y te vas a la cama, tomas un vaso y lo llenas de agua dejando un dedo vacío en la parte superior. Romper un huevo y dejar caer sólo la clara en el cristal y poner el cristal en la ventana e irse a la cama, si es posible, si no hay ventana en esa habitación, entonces en otra habitación. A la mañana siguiente, si la clara de huevo ha sido untada en el fondo, el nuevo año será el mismo que el que terminó.

Si el año es más próspero, el claro tuvo que subir y se habrán formado como estalactitas. Cuantos más haya, mejor. Y si hay pequeñas burbujas en el vidrio, como cabezas de alfiler, significa que tendrás un buen dinero: lo heredarás, ganarás la lotería… Es una gran afluencia sorpresa de dinero.

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