Cómo Tener Suerte en tu Primer Día de Trabajo y en tu Entrevista?

Sí, lo sabemos, nada es infalible y las entrevistas son una lotería en muchos casos. Un momento crítico en el que tienes un 50% de posibilidades de avanzar y un 50% de posibilidades de no avanzar en el proceso de selección. Hay muchas dudas al respecto: ¿por qué no elegí si tengo el perfil que me pidieron? ¿qué sintió el reclutador por mí? ¿qué hice mal, entre otras cosas?

En éste artículo vamos a explicarte cómo tener suerte en tu primer día de trabajo y en tu entrevista, continúa leyendo para descubrirlo!

Conócete a ti mismo

Ha llegado el momento de responder a la pregunta casi omnipresente en una entrevista de trabajo: ¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades? Seguramente ha pensado en hablar de su excesivo perfeccionismo o falta de paciencia; pero junto con nuestro experto hemos aprendido que es interesante hacer algunos análisis antes de dar estas respuestas. Por ejemplo, puede enviar una breve encuesta a amigos, familiares, antiguos colegas y a todos los que le rodean para que den su opinión sobre usted como profesional.

Esto le dará una imagen mucho más objetiva y quizás le ayude a ver algunas cosas que no conocía y que puede utilizar si son positivas, o trabajar para mejorarlas si no lo son. Póngalo en práctica, por ejemplo, con los formularios de SurveyMonkey o Google. Recuerde indicar que las respuestas deben ser anónimas, para que puedan expresar libremente sus opiniones.

Aprende a venderte

La clave para dar lo mejor de uno mismo es tener confianza. Aprende a venderte y demuestra por qué eres un gran profesional y por qué la empresa que entrevistas te necesita. Pero recuerda que siempre debes ser humilde. Cosas como decir que eres el mejor o que haces todo, hacen que tu aplicación se devalúe.

Concéntrese en los pequeños detalles que marcan la diferencia. ¿No conoces ningún software específico? ¡Está bien! Convierte tus debilidades en oportunidades. Sé honesto con lo que sabes o puedes hacer y estate abierto al aprendizaje y al crecimiento.

Es hora de mostrar tu mejor actitud

Las personas que son entusiastas y transmiten buena energía son cada vez más atractivas. Si crees que no serás seleccionado antes de entrar, probablemente no lo serán.

Puede que vea a su interlocutor como una amenaza, pero no lo es. Quita ese pensamiento de tu mente. El reclutador es la primera persona interesada en encontrar el candidato adecuado para el trabajo. No exageres con el tono o la proximidad. No es momento de confiarse demasiado, y mucho menos de perderse. No es el momento de desahogarse, y mucho menos de transmitir tus problemas en los trabajos anteriores.

Las primeras impresiones cuentan. Y mucho

Puede que ya lo sepas, pero es uno de los factores más importantes para que tu entrevista de trabajo empiece bien. Recuerda llegar un poco antes, pero no te pases. 5-10 minutos de antelación serán más que suficientes. Si te presentas media hora antes, probablemente interrumpirás otra entrevista o el trabajo que está haciendo tu reclutador, por lo que ya estarás en desventaja.

El saludo debe ser cordial pero, de nuevo, no se cruza la línea entre lo que es cortés y lo que podríamos considerar un saludo con un amigo o un miembro de la familia. Un firme apretón de manos será su aliado en esto. ¡Y por supuesto una bonita sonrisa! Si ves que tu interlocutor no tiene esa simpatía, no te preocupes, probablemente no sea por algo que te preocupe, sino por su propia situación, porque… ¿quién no ha tenido un mal día?

 

Es tu hora de brillar

Ahora es el momento de «contar tu libro», de mostrar lo que puedes hacer y cómo puedes desempeñar ese puesto para buscar un candidato. Aquí hay que tener en cuenta lo que los expertos llaman empatía cognitiva. Un ejemplo es que si su campo de trabajo es muy especializado, con terminología complicada o procesos complejos, debe saber que su entrevistador probablemente no conoce todos los aspectos del mismo y probablemente en algún momento perderá o no entenderá el 100% del mensaje.

Por consiguiente, es importante que utilice palabras claras y comprensibles y, si no puede prescindir de ellas, trate de explicarlas o de darles un contexto apropiado.

En esta etapa debes venderte y tratar de tocar el lado más sentimental de la otra persona que te está entrevistando. Demuestra cuánto vales y en los primeros 30 segundos intenta llamar tu atención y explicar en pocas palabras por qué deberías ser contratado.

Esperamos que todos estos consejos te ayuden a encontrar un trabajo y tu primer día sea óptimo!

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